Arifureta v1 c9

Agradecimientos a Dreg00.


Cambio total

 

Plic… Plic…

Hajime notó como su conciencia volvía gradualmente con cada gota de agua que impactaba sobre sus mejillas y entraban en su boca. Preguntándose cuál era la causa, abrió lentamente sus ojos.

(.. ¿Sigo vivo?… ¿Estoy salvado?…)

Tratando de levantarse se paró estampándose de frente contra el bajo techo del agujero.

“¿¡Aku!?”

Había olvidado que el agujero construido tenía solo 50 cm de altura. Hajime extendió sus manos hacia el techo para transmutar uno más alto. Sólo veía una mano. Recordó que perdió su antebrazo, y sintió un dolor fantasmal del miembro. Ante eso, dejó caer su brazo izquierdo, o lo que quedaba de él. Había una hinchazón alrededor de la herida, pero esta estaba cerrada.

“¿C-cómo?… Si hay mucha sangre…”

No podía ver en la oscuridad, pero si tuviese algo de luz sería capaz de ver el charco de sangre. La cantidad que había perdido habría, generalmente, matado a alguien. Para inspeccionar las inmediaciones, utilizó su mano y sintió algo pegajoso. Ahí seguía su sangre, y aún no se había secado. Después de todo, había sangrado, y no había pasado mucho tiempo desde que se desmayó.

Mientras se preocupaba por su herida, otra gota de agua impactó contra sus mejillas, y sintió como su cuerpo recuperaba fuerzas, en el momento que había entrado en su boca.

“… No puede ser… ¿Qué es esto?”

Utilizando su mano, realizó una transmutación en la zona donde provenía el goteo, mientras ignoraba el dolor fantasmal de su miembro. Progresando más y más mientras transmutaba con un poco de mareo. Misteriosamente recuperaba el maná gastado cuando bebía el líquido, sin importar cuantas veces transmutase, no se terminaba su maná. Hajime continuamente modificaba el terreno para encontrar el origen del agua.

Progresivamente la cantidad del misterioso líquido aumentaba, y más sonidos de goteos se podían escuchar, hasta que finalmente Hajime encontró el origen.

“Esto… es…”

Una roca del tamaño de una pelota de baloncesto irradiaba una preciosa luz. Este mineral estaba sepultado y fusionado con las rocas circundantes, y soltaba el líquido. Una hermosa y misteriosa piedra. El mineral emitía una luz azul más oscura que la aguamarina, al menos, esta era la mejor representación que se le ocurrió. Olvidó sus ilusorios dolores.

Fascinado con la piedra, Hajime alcanzó a tocarla con su boca. El silencioso dolor y la confusión que su cuerpo y mente sentían fueron aliviados, además de que le desapareció el cansancio. Parecía que el líquido que emanaba de la piedra le había salvado. El fluido contenía poderes regeneradores. Los dolores ilusorios aún estaban, pero las demás lesiones o efectos adversos fueron sanados.

Hajime no lo sabía, pero el mineral era el mayor tesoro llamado [God’s Crystal][1]. El cristal es una legendaria reliquia, aunque fuese un mito. La formación de tal cristal es un milagro, porque era la cristalización de pozos mágicos que se concentraban debido al azar, y requería unos 1000 años para formarse. Revisándolo, el cristal tenía unos 30-40 cm de diámetro. Después de haberse cristalizado, se necesitarían varios cientos de años más para que se saturase y se desbordase. El líquido que se desbordaba se llamaba [Sacred Water][2], y cuando lo bebías, podía curar cualquier herida o enfermedad. Aunque no tenga el poder de regenerar los miembros, se le consideraba la fuente de la juventud si se tomaba continuamente. Una historia de Eht, curando a la gente durante tiempos remotos, se citaba normalmente.

Notó que había regresado de las puertas de la muerte. Hajime que estaba apoyado en la pared se hundió. Juntando sus rodillas, colocó su cabeza entre ellas mientras temblaba de haber estado rozando la muerte. No tenía energía para intentar escapar, su corazón estaba destrozado.

Hajime se enfrentaría a la hostilidad y la maldad. Cualquier ayuda sería bien recibida, y podría volver a levantarse de nuevo. Sin embargo, los ojos del oso lo habían aterrorizado. No quería volver a encontrarse de nuevo esos depredadores ojos que querían devorarlo. Ojos que nunca había visto, unos acostumbrados a ser el más fuerte en la ley de la jungla. Esos ojos que eran responsables de porqué su antebrazo fue engullido, y esto machacó su corazón.

“Alguien… ayuda…”

En el fondo del abismo su voz no alcanzó a nadie…

* * *

¿Qué es lo que hizo?

Hajime estaba tumbado de lado y acurrucado en posición fetal.

Cuatro días habían pasado desde su colapso. En todo este tiempo no se había movido mucho, y el agua sagrada lo había mantenido. Esta podía mantener viva a una persona, excepto en circunstancias extremas, y no podía calmar la sensación de hambre. No iba a morir, pero estaba sufriendo del ilusorio dolor de sus miembros y se moría de hambre.

(¿Cómo he terminado así?)

Algo que se preguntaba una y otra vez. Su mente se había recuperado de beber el agua sagrada, incluso si estaba sufriendo de dolor o hambre. Desafortunadamente, por tener la mente despejada, podía sentir claramente la agonía.

Un día, Hajime paró de beber el agua sagrada.

(Si el sufrimiento continua por mucho… Prefiero…)

Después de murmurar eso, cayó inconsciente.

Tres días pasaron. El hambre que había sido calmado volvió. Sus dolores no desaparecen.

(Aún así… No estoy muerto… No quiero morir…)

Aunque deseaba morir, una parte de él aún quería vivir. Conflictivos pensamientos aparecieron en su mente. No podía seguir con sus normales razonamientos. Sus murmullos se volvieron incoherentes y deliriosos.

Tres días más transcurrieron. El agua sagrada estaba perdiendo su eficiencia, y a este paso, en dos días o más estaría muerto. No había bebido o comido nada.

Las anomalías inundaron la mente de Hajime.

(Por qué tengo que sufrir… Qué tengo que hacer…)

(Por qué pasó esto… Cuál es la causa…)

(Dios me abdujo sin razón…)

(Un compañero de clase me traicionó…)

(El conejo me miró con desprecio…)

(Ese tipo me devoró…)

Gradualmente sus juicios se volvieron más oscuros. ¿Quién se equivocó? ¿Quién forzó su irracionalidad sobre él? ¿Quién le hirió? El dolor se volvía progresivamente en rabia, la rabia en odio, y comenzó a buscar un enemigo. Cualquier cosa había influido en corromper su espíritu. El grave dolor y la inanición que destrozaba su cuerpo, le habían guiado a la infinita oscuridad.

(Nadie ha venido a rescatarme…)

(Si nadie me va a ayudar, ¿qué debo hacer?)

(¿Cómo me libro del dolor?)

Día 9. Los razonamientos de Hajime le habían dado una solución a su actual situación. Con un corazón que deseaba liberarse de su tormento, él sólo necesitaba expulsar su excesivo odio y enfado. Porque el sufrimiento no terminó cuando su corazón se volvió negro…

(¿Qué… estoy deseando?)

(Deseo la “vida”.)

(¿Qué tipo de gente me lo impide?)

(Mis enemigos.)

(¿Entonces qué debería hacer?)

(Y-yo…)

Día 10. Su corazón estaba libre de odio y rabia. El atroz Dios, el compañero traidor,  los hostiles demonios, la sonriente persona deseosa de protegerle, todo ello no importaba nada. Para sobrevivir, para ganar el privilegio de vivir, cualquier cosa aparte eran trivialidades. Hajime llegó a la respuesta de su cuestión.

Esa es…

( MATAR )

No por maldad, rencor u odio. Para poder vivir, mataría con pura intención.

( MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR. )

Para escapar de esta sensación de inanición.

( ¡Matar y devorar! )

En ese momento, el suave y gentil Hajime, que se disculpaba con una amarga sonrisa ante cualquier problema o conflicto, ese que Kaori pensaba como fuerte, cayó totalmente en desgracia.

Un nuevo Nagumo Hajime fue creado. Uno que mataría sin piedad a cualquiera que se pusiese delante de su camino a la supervivencia. Su destrozado corazón se corrompió de nuevo. Este nuevo corazón no era uno débil que había sido remendado. No, su nuevo y fuerte corazón fue reforzado por las llamas de la agonía, la desesperación y la oscuridad.

Hajime comenzó a mover su completamente debilitado cuerpo. Durante los últimos días sólo había sorbido el agua sagrada que se acumulaba, como un perro al que se le daba su cuenco de agua. El hambre y el dolor no desaparecieron, pero revitalizó su cuerpo.

Sus ojos brillaron visiblemente, su babeante boca necesitaba limpiarse y su rostro rompió en una temeraria mueca. Los caninos en su torcida boca destellaron. Ciertamente su aspecto había cambiado, al igual que su razonamiento. Hajime se levantó para transmutar y murmuró de nuevo…

“MATAR”

* * *

Dentro del laberinto había un grupo de lobos de dos colas. El grupo generalmente consistía en 4-6 miembros. Debido a que ellos eran los demonios más débiles en este nivel, compensaban esa falta cooperando en grupo. El grupo que Hajime vio no era una excepción, ellos hacían uno de 4 miembros.

Cautelosamente observó sus inmediaciones desde el escondite cercano a la pared, y esperó a la mejor situación para cazarlos. El más fundamental método de caza era crear una emboscada. Dejó a los lobos vagar durante un rato, hasta que el perfecto sitio para la emboscada fue descubierto, una zona que tenía rocas cubriendo las cuatro esquinas. Ahora tendría que esperar a su presa venir. En el momento que uno de ellos apareciese, sería masacrado al ser aplastado por la roca y la pared. Hajime estaba prácticamente babeando por esta idea, hasta que notó que algo estaba mal.

Ya que su más importante herramienta era la cooperación, deberían tener al menos un enlace telepático entre ellos. Compañeros de manada no serían capaces de comunicarse directamente con otros, pero de alguna manera sabían dónde estaban y que hacían. Sin embargo, algo estaba mal. Ellos se juntaron en un grupo de cuatro, pero de alguna forma el líder solo podía sentir a los tres del grupo. Una de las señales del lobo, que estaba en la parte opuesta de la pared, había desaparecido.

Se llenó de dudas, y cuando trató de levantarse de su tumbada posición, escuchó el grito de uno de sus compañeros. Un lobo que estaba cerca de su compañero desaparecido mostraba inquietud. El camarada fue capturado e incrustado entre algo y no podía liberarse. Los dos lobos en dirección contraria corrieron en su rescate. Sin embargo, la señal del animal forcejeando desapareció.

Confundido, fue velozmente hasta la pared e inspeccionó el área, pero no había nada. Los dos restantes perplejos lobos, para buscar sus rastros, utilizaron su nariz para olfatear los alrededores de la zona donde habían desaparecido los otros dos.

En ese momento, el suelo se hundió y las paredes sobresalieron para cubrirles. Cuando los lobos iban a esquivarlo, de repente el hundido suelo volvió a su estado original. Esto haría que escapar de la trampa fuese una tarea fácil para los lobos. De no ser por el confuso encuentro con una nueva experiencia, no habrían sido capturados tan fácilmente. El agresor ya había planeado sobre su confusión y el momento en que dudarían. Esa fue una buena oportunidad para capturarlos.

“¿¡Guru-ua!?”

Ambos lobos gritaron mientras las paredes les engullían… y tras eso, nada quedó.

Hajime fue quien había capturado los cuatro lobos. Peleando con determinación, fue capaz de suprimir su hambre y su dolor. El agua sagrada lo había mantenido durante mucho tiempo, era algo bueno que hubiese entrenado intensamente su transmutación y su capacidad de maná.

Su transmutación era más rápida, más precisa y con más alcance. Si saliese ahora mismo moriría. Había entrenado cuando estaba en la sala del cristal divino. Hajime quería perfeccionar su arma incluso si fuese por poco, y claro que su arma es la transmutación.

Incluso si era posible aguantar los dolores, estos aún le afectaban. Los dolores hicieron que Hajime se concentrase de manera tan extrema. Esto le permitió realizar la transmutación varias veces más rápido, y su rango era de tres metros. Claro que no tenía la aptitud de tierra que podría permitirle usarla ofensivamente.

Tenía un pequeño recipiente llenó con agua sagrada y empezó a buscar enemigos. Utilizando su transmutación pudo encontrar los cuatro lobos. Hajime decidió seguirlos. Muchas veces casi le encontraban, pero fue capaz de perder su rastro escondiéndose en escondites construidos con su transmutación. Fue entonces cuando puso su trampa y usando la transmutación los incrustó en el muro.

“¿Y ahora qué? Mi transmutación no tiene poder para matar directamente. Tanto la velocidad como su poder no parecen suficientes para matar a los demonios.”

Hajime miró por un pequeño agujero con sus relucientes ojos. El inmóvil grupo gruño mientras estaban atrapados en el muro.

Se veían bien, los lobos no habían muerto. Previamente les había atacado con una piedra afilada, pero no tenía suficiente poder y velocidad para herirlos. Esto era probablemente debido a la tierra. Su magia servía solo para procesar minerales, y utilizarla tal poder para matar parece no ser probable. Aun así, inmovilizarlos era lo mejor que podía hacer.

“Me pregunto si debería ahogarlos… pero no puedo esperar por eso.”

Los ojos de Hajime comenzaron a sonreír con un centelleo predatorio. Presionó su brazo derecho sobre el muro y emitió su magia. Una pieza de roca era cortada y lentamente modificada mientras se concentraba en la imagen. Cuando la terminó, la roca se había transformado en una fina lanza espiral. Además, tenía otras partes añadidas, como un mango.

“¡Pues ahora, a excavar!”

La lanza se clavó en el suelo donde estaban los lobos. Un duro pelaje y piel se encontró con la punta de la lanza.

“Después de todo no puedo apuñalarte. Esto confirma mi hipótesis.”

¿Por qué no utilizaba una espada o cuchillo? Era debido al amplio conocimiento de que  cuanto más fuerte sea un demonio, más duro se vuelve. Habían algunas excepciones a eso. Hajime había estudiado mucho sobre cómo superar su incompetencia, y de eso había aprendido que una espada normal o un simple cuchillo serían inútiles ante estos tipos.

Así que Hajime comenzó a rotar el mango de la lanza. La lanza rotó con la acción de Hajime. Estaba usando la lanza como un taladro para perforar a través de la dura piel del demonio.

Aplicando su peso con cada giro, eventualmente empezó a cavar en la piel de la bestia.

“¡¡Guru-aa!!”

El lobo aulló.

“¿Esto te duele? No me voy a disculpar. Estoy haciendo esto para vivir. ¿No me devoraríais también chicos? Ambos sentimos lo mismo.”

Mientras hablaba, seguía rotando constantemente el perforador. El lobo trató de forcejear desesperadamente, pero era imposible porque no había ningún solo espacio para hacerlo.

Finalmente, el taladro atravesó rompiendo su dura capa de piel, y sin piedad destruyó las entrañas del lobo. Un mortuorio aullido escapó de sus fauces. Gritó y se retorció durante un momento, y finalmente paró de moverse.

“Muy bien, aseguremos primero la comida.”

Riendo alegremente, masacró a los otros tres de la misma forma. Cuando terminó con ellos, recuperó sus cuerpos utilizando la transmutación. Les quitó el pelaje con algunos problemas, ya que sólo tenía una mano.

Su hambre estimulaba su deseo para consumirlo.


«« Anterior capítulo | Siguiente capítulo »»


Notas

1. Cristal divino. O joya de los dioses.
2. Agua sagrada. O agua bendita.

3 Responses to Arifureta v1 c9

  1. interesante cambio no lo esperaba me esta empezando a gustar gracias por las traducciones

    Like

  2. Jose Sanchez says:

    Kaneki eres tu :v ?

    Like

  3. famahack says:

    ¿Que hace Ken acá?

    Like

¿Algún comentario?

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s